Preparar a tu hijo para su primera visita al psicólogo es un paso importante para que se sienta más cómodo y seguro. En la primera visita, tras haberme informado de sus características os orientaré de manera más personalizada en el caso de que este paso sea algo que te/os preocupe, sin embargo, a continuación, dejo algunos consejos que podrían ser de utilidad:
Antes de la visita
- Elige un momento adecuado: Busca un momento en el que tu hijo esté relajado y tranquilo para hablar sobre la visita, de la manera más natural posible. Evita hacerlo justo antes de una prueba importante, cuando esté cansado o tras un momento de conflicto.
- Sé honesto y claro: Explícale a tu hijo de manera sencilla y honesta por qué vais a visitar al psicólogo, intentando al máximo que no sienta que él, sus emociones o su conducta son un problema. Puedes decir algo como: "He notado que últimamente te sientes un poco triste/ansioso/enfadado y me gustaría que probemos de ir a hablar con alguien que nos pueda ayudar para que tú te sientas mejor y yo/nosotros sepamos cómo acompañarte en algunas situaciones."
- No uses etiquetas: Evita usar palabras como "enfermo" para describir los problemas emocionales. Esto puede generar miedo o vergüenza en tu hijo.
- Hazlo sentir seguro: Asegúrale que ir al psicólogo es algo normal y que muchas personas lo hacen para sentirse mejor. En el caso de que tu hagas tratamiento psicológico o lo hayas hecho en algún momento, si lo deseas, también puedes contárselo.
- Explícale qué es un psicólogo: Puedes contarle que un psicólogo es como un profesor de las emociones, que le ayudará a aprender nuevas formas de pensar y sentir.
- Hazle preguntas: Pregúntale si tiene alguna duda o preocupación sobre la visita.
Durante la visita
- Acompáñalo: Si tu hijo es pequeño, es recomendable que lo acompañes a la primera visita.
- Sé paciente: Permite que tu hijo se adapte al nuevo entorno y a la persona del psicólogo.
- No presiones: Evita presionar a tu hijo para que hable o entre en consulta si no se siente listo. Ya buscaré la manera de que entre solo o junto a tu compañía para que se vaya familiarizando conmigo y el entorno.
- Refuerza su valentía: Después de la visita, felicítalo por su valentía y anímale a seguir asistiendo.
Consejos adicionales
- Mantén una actitud positiva: Transmite confianza y optimismo sobre el proceso terapéutico.
- Colabora con el psicólogo: Sigue las recomendaciones del psicólogo y mantén una comunicación abierta con él.
- Sé paciente: Los resultados de la terapia no son inmediatos, pero con el tiempo podrás ver mejoras significativas en tu hijo.
- No le digas lo que debe contar: En todo caso, puedes sugerirle que quizás “ese tema” podría ser algo en lo que yo podría ayudarle.
Ejemplo de cómo explicarle a tu hijo
"Imagínate que tienes un pequeño dolor en la rodilla. Para que se cure, vas al médico, ¿verdad? Pues lo mismo pasa con nuestras emociones. A veces, todos nos sentimos tristes o enfadados, y está bien pedir ayuda. El psicólogo es como un médico para la mente/profesor de las emociones, te ayudará a entender mejor tus sentimientos y a encontrar formas de sentirte mejor."


